La mujer de 24 años, vive con sus padres y su novio y va a someterse a una cirugía de bypass gástrico. Si bien es bastante riesgosa la operación por su obesidad, es el único camino que encontraron para poder salvar la vida de Amber.
Amber, una joven de Oregon, pesa 272 kilos. Conmovida y avergonzada contó: “yo me siento un monstruo repugnante y asqueroso”.
Ella admite que se está “matando a sí misma”, por el exceso de comida que ingiere a diario, siente también que se falló personalmente y también a sus padres, sin embargo es algo contra lo que ya no puede luchar sola.
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